Normalmente, cuando llegamos al kilómetro 20 de una maratón, ya han pasado por nuestra cabeza mil y una excusas por las que parar a descansar un rato o aminorar un poco el ritmo. Para luchar contra ellas, tenemos que tener muy claras cuáles son nuestras motivaciones.
Según desde donde apliquemos el punto de vista y dependiendo de si incluimos los sentimientos o no, podemos distinguir dos grandes grupos de motivadores. Las motivaciones subjetivas y las objetivas.
Motivaciones Subjetivas:






